Egoísmo.
Del cielo cayó una estrella a mi mano, muy lentamente, como si fuera una lágrima derramada que surcara la mejilla del infinito cielo. La acerqué a mis labios y probé de su sabor. Me da fuerzas saber que hasta los mayores entes cósmicos sufren de pasiones que desgarran lo más profundo de su ser.
Soy así de egoísta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario